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Junior Volvió Estéril la Posesión de Nacional


Fue un buen triunfo. El del Junior 2x0 sobre Nacional en el Metro. En esta nueva campaña del equipo barranquillero era menester ganar al gran rival y se le ganó. Y por blanqueada. Que Nacional tuvo la posesión del balón. Que hacía presión por todos los costados de la cancha. Que hizo más pases que Junior. Que le ganó todos los duelos. Que esto y que lo otro. Todo ello pertenece a la historia del partido pero, el final de la historia fue feliz. 2x0 rojiblanco y punto. Cuando terminó el primer tiempo escribí: Junior enredado. Nacional controlando. Junior desconectado. Hernández sin encontrar a Teófilo, éste a Chará, y éste otro a Ovelar. Junior sin posesión del balón 31% contra 69%. Junior una llegada a gol y gol de Teófilo con rechazo de Pérez y pases sucesivos de Ovelar (de pecho), carrera con control del balón de Chará, su envío con tres dedos, y la definición depuradísima de Teo. Nacional una llegada malograda por Dayro.

El segundo tiempo fue más armonioso por parte del Junior. Sólo que volvió a tener problemas con la posesión del balón. Nacional en la misma. Tenencia, presión por todos los sectores de la cancha pero, sin poder llegar al arco. Una que otra intervención de Viera. O rechazos oportunos de Ávila y Pérez. Solo cuatro veces se asomó Nacional al arco rojiblanco. No pudo anotar un gol. Junior se arrimó cinco veces al arco de Armani. Le clavó dos goles. O golazos. Porque el segundo fue producto de 9 pases sucesivos (tal vez la mayor tenencia y sucesión de pases del equipo barranquillero), una pequeña carrera de Sánchez, un pase a Teófilo, un regate de Teo a Cuesta, el pase exacto a Jarlan y el remate con pierna izquierda, medido, con calidad, para el gol que sepultó al verde antioqueño.

En el fútbol se corre, se mete, se pelea la posesión del balón y de los espacios pero, hay algo que es definitivo. El talante. Para pensar, para esperar, para tener la paciencia para construir y para definir. El talante para volver estéril el dominio evidente del rival como Nacional. El talante para anotar dos goles aún con el dominio aparente del rival. Y el talante para no enloquecerse a pesar que el rival quedó con 10 hombres después de la expulsión de Valencia. O para decirlo con un dicho que lo defina, Junior tuvo la paciencia del Santo Job para terminar amansando al Nacional.

Al final, la tenencia del Junior fue del 40% y Nacional del 60%. Lo brillante es que el equipo Tiburón no necesitó de tener, de correr, de invadir. Su calidad y genialidad le alcanzó para ganar. Y ganar bien con su mayor virtud. La paciencia para volver estéril el trabajo de Nacional…


Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com 
07-30-2017

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