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Hugo Illera:"Ni Carros de Bomberos Ni Lápidas"


Ni nos bajaron de la nube, ni nos aterrizaron. La caída del Junior (DT Comesaña) 1x0 ante Alianza Petrolera (DT Bernal) si bien dejó algunas connotaciones no es para salir corriendo como Marcela porque la casa se está incendiando. Como leí en un trino del Prof. Alfredo Sabbagh “ni carro de bomberos en los triunfos ni lápida en las derrotas”. Cada triunfo y cada derrota tienen una historia casi siempre diferente. También hay males endémicos en los equipos. Hay quienes adolecen de problemas defensivos y los hay que padecen por problemas ofensivos. El partido contra Alianza me dejó algunas cosas puntuales para comentar.

Comencemos por el plano general. Junior tuvo una defensa nerviosa y un ataque ansioso. Ambas situaciones lo llevaron a un desorden colectivo y a falta de eficacia evidente. El equipo se vio atropellado. En esto del fútbol la jerarquía comienza por pensar y luego por hacer. Teniendo en cuenta que Junior es un equipo en formación hay que meter en el ADN que los equipos grandes son los que, con base a la tenencia del balón, someten al equipo rival. Por ejemplo, partido vs. América. Frente a Alianza, Junior aceptó el combate, la disputa, las carreras, el juego ríspido. Prefirió eso a hacer su fútbol de tenencia, construcción y remates a puerta.

Frente al América se montó en el partido con la posesión del balón, con la posición ofensiva, con fútbol sencillo y volumen de ataque. Ante Alianza, practicó un fútbol enredado y dejó el fútbol elemental por una variedad de perendengues (como los tacos inoficiosos). Esos adornos lucen cuando estás montado en el partido y en el marcador. Cuando no puedes con la disposición y el trabajo táctico de un equipo chico o no estás arriba en el marcador esos tacos y esos lujos saben a poco.

El caso de Balanta es un tema a resolver. Siempre me ha dado la sensación de ser un muchacho o ansioso o nervioso. Eso lo lleva a ir al bulto en la marcación llegando sin distancia. Balanta se ha vuelto parte del problema y no de la solución.

A Piedrahita, frente a Alianza, lo vi incómodo. Es posible que, por el afán de cuidar a Balanta, se terminó enredando también.

A otro que no vi con la disposición de otras tardes fue a Sánchez. Una de las cosas por la que se convirtió en titular en Junior fue por su nivel de juego casi siempre óptimo. Esta vez no tuvo el peso acostumbrado.

También se nos perdió Hernández. Le sugeriría que viera el juego vs. América. Ese ese es el nivel que debe propender.

Esta vez volví a convencerme que el Teófilo de hoy es más útil como media punta, en la generación del juego, que en punta. En el medio participa activamente en el desarrollo y rumbo del juego y gana los duelos individuales con facilidad. En punta lo vimos desconectado en muchos pasajes.

Son cosas particulares que se notaron más porque finalmente Junior pierde el juego a falta de 20 minutos con un balón que le pasó por entre las piernas a Viera. El arquero uruguayo tuvo más trabajo que de costumbre. Unas veces por la dupla ofensiva Asprilla-Arias y otras por la inseguridad que transmite Balanta.

Digo que estas cosas se notaron más por la caída. Si el partido hubiera terminado 0x0, que era el marcador por el que caminaba el partido, capaz que algunas de estas cosas no hubieran sido tan evidentes.

Junior venía de eliminar a Jaguares en Copa Águila, de empatar con Cali en Copa Suramericana, de ganar a Caldas en Copa y de tres victorias consecutivas en Liga sobre Equidad, Jaguares y América. Ante los equipos chicos Jaguares y Alianza sufrió. Con los equipos grandes lo hizo con auto suficiencia.

El equipo Tiburón está en construcción. No se nos olvide.

Algo para tener en cuenta es la manera como Alianza recurrió a los pelotazos largos para atacar al Junior. Pelotazos dirigidos a los veloces Asprilla y Torres para juntarse con Arango y Arias. Nos dolieron esos pelotazos.

Poco a poco los jugadores se han ido ganando su titularidad. Hablo de Viera, Piedrahita, Gutiérrez, Pico, Chará, Hernández, Teófilo y Ovelar. Aún falta por ver a jugadores como Arias (lesionado), Gómez, Murillo y Cantillo y que ahí están hombres importantes como Aguirre, Serje, Roa, Jarlan o Cuesta y los pelados Díaz y Herrera.

Uno que entró pisando fuerte ha sido Mier. Es buen jugador, fuerte, zurdo de buen manejo técnico, algo lento por su peso pero juega bien y se integra en el colectivo. Esta vez Escalante, que lo venía haciendo bien, tuvo que esperar. Ambos han rendido.

Los interrogantes están en la zona de los zagueros centrales. Pronto volverá Arias que puede armar una buena dupla con Pérez y falta por ver al joven Gómez. De Ávila tengo la impresión de sufrir del mismo mal que Balanta. Bueno, cuando han jugado juntos. Es posible que con Arias o Pérez funcione mejor.

También hay un interrogante en la dupla de Pico que está volando. Sánchez espabila y eso no es bueno ni para él ni para el Junior. Hernández podrá colaborar en esa zona de recuperación para apoyar también en la generación del juego pero, mientras ante América lució impecable, ante Alianza se nos perdió.

Es posible que los triunfos, los grandes titulares de prensa, y los copiosos reportajes nos hayan hecho olvidar que Junior es un equipo en construcción. Es posible, también, que está caída frente a Alianza nos haya devuelto a la realidad para retomar el rumbo de la cimentación del equipo.

Y vamos para adelante. Ni carro de bomberos en las victorias, ni lápidas en las derrotas…

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