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A Proposito de Yhonny Ramírez

Pelotas y Letras Por Hugo Illera



A propósito del mensaje de Twitter de Yhonny Ramírez, exjugador del Junior de Barranquilla, en el sentido que “en el Junior hay jugadores. Lo que no hay es técnico” es el momento propicio para volver sobre el tema que está puesto sobre la mesa hace rato. Si el tema lo hubiera tocado un Pibe Valderrama, un Víctor Pacheco, un Carlos Bacca, un Teófilo Gutiérrez, un Giovanni Hernández o tantos otros que se convirtieron en estandartes e ídolos de la afición, vaya y venga. Es probable que, para gran parte de la hinchada, el periodismo, y los dueños Ramírez pasó por el Junior “sin mancharlo ni romperlo”. Hablo con la autoridad moral de haberlo promocionado para el equipo, de haber hablado con él personalmente e insinuarle que en Junior caería bien y de haberlo pedido, incluso, para la Selección Colombia.


 Yhonny prefirió el camino tortuoso de quedarse con sus derechos deportivos en una lucha estéril de él y Millonarios contra Eduardo Pimentel. Finalmente, Millonarios tuvo que pagarle a Pimentel cerca de 500 millones de pesos por sus derechos. Cuando Ramírez vino al Junior fue cedido a préstamo por Millonarios que no lo retuvo a pesar de haber sido campeón en el 2012 de la mano del DT Hernán Torres. La verdad, volví a acordarme de él por la réplica que hizo El Heraldo de su mensaje en Twitter. Pregunté si aún estaba en Junior y me contestaron que no. Que se le venció su contrato y quedó en posesión de sus derechos, cosa que él había anhelado y ahora, a sus 34 años, está sin equipo.


 La declaración suya es la reconfirmación de todo cuando hemos estado denunciando. Que en Junior hay jugadores (no todos) que se creen más importantes que los técnicos, ninguno de los que vienen les sirve, y viven con la convicción que son dueños del club. Yohnny nos quedó debiendo. Ramírez vino al Junior traído por el Zurdo López. En tres años, tuvo participación en 57 juegos (la minoría como titular), hizo un gol y fue expulsado cinco veces. Si dividimos los 3.505 minutos que vio acción con el equipo barranquillero entre 90 minutos de juego le da 39 partidos reales en tres años en Junior (2014, 2015 y 2016). Hablo del resultado deportivo sin incluir las múltiples veces que estuvo lesionado. Fueron tantas que nadie en el club supo decirme con exactitud el número. Yo, particularmente, quedé frustrado. Pensé que en Junior se consagraría como el gran volante que pudo haber sido.


 Cae como anillo al dedo la declaración de Ramírez. Cuando llegó Alexis Mendoza ya los que le hicieron la vida imposible habían sentenciado “que en Junior no iba a inventar cosas” y cuando lo hizo Alberto Gamero “que aquí no venga con el cuento de entrenar a doble jornada”. Insisto, alguien me dijo que no les servía ningún técnico.


 Había guardado prudente silencio sobre el tema Junior para ver si ese silencio ayudaba a calmar las aguas pero he corroborado mí teoría. El problema del Junior no es de técnicos, es de jugadores. Cuando Gamero se fue el Junior solo había ganado 1 partido, empatado 3 y perdido 4 con 12 goles a favor y 14 en contra (-2). Sumó 6 puntos de 24 y rendimiento del 25,00%. Hoy, con Julio Comesaña, ganó 2, empató 2 y perdió 4 con 7 goles a favor y 9 en contra (-2).  Ha sumado 8 puntos de 24 (33,00%). Igual de deficiente. No era Gamero ni es Comesaña.


 El circuito defensivo del Junior es el peor de la Liga Águila. El arquero Sebastián Viera es el segundo arquero más goleado del torneo. 22 goles en 16 partidos (casi gol y medio por juego) contra 23 goles en 16 partidos recibidos por José Fernando Cuadrado del Caldas y Joel Silva del Tolima. Lo mejor del Junior es su dupla de ataque. Roberto Ovelar y Edison Toloza han anotado 9 goles (6 y 3) y Toloza es líder en pases gol con 6. En algún momento hablaremos del “nuevo” Toloza.


 Todo ese terrible rendimiento del plantel no le permitió nunca entre los ocho clasificados y nunca salió de los puestos 17º, 18º, 19º y 20º. Colero fue hasta hace poco. Y eliminado hace rato.


 Evidentemente este no es un problema de técnico. Pueden sacar a Comesaña y traer a Bauza o Bielsa o Sampaoli. Va a pasar igual.


 Junior necesita un rastrillo urgente. Los dueños lo saben. Y lo saben de primera mano. Alguien se cansó de las marramuncias y les contó a ellos los que estaba pasando. Los Char jóvenes lo escucharon y también Don Fuad por separado. Ellos saben perfectamente lo que ha pasado.


 Esta vez, como las veces anteriores que no tomaron las decisiones que debían, los dueños del Junior no tienen más opción. O limpian el equipo o ese barco seguirá a la deriva o se hundirá. El ejemplo de Ramírez les cae de perilla. Es que en su caso es claro que no hubo jugador. Pero sí hubo técnicos que jamás lo vieron para ser titular. Hablo de cinco. Zurdo López (que lo trajo), Comesaña, Alexis, Giovanni y Gamero que no lo eligió para el 2017.


 Esta vez, así sea por única vez, esperamos que los dueños no se equivoquen. Bastante dinero han gastado en personajes disfrazados de jugadores. Sumen y verán la millonada que les da la inversión en las últimas 13 ligas donde el Junior no ha ganado nada.


 Sumen y me cuentan…


 Les envío un abrazo.
hugoillera@diario-deportes.com
Estadísticas Joshua Mattar

1 comentario:

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